lunes, diciembre 04, 2006

Adiós

Adiós,

navegué tu cuerpo

surqué mares de deseo

so cielos de porcelana.

Adiós,

encallé la quilla

por tu piel estremecida

entre caricias del alba.

Adiós,

rompí de tus labios

un “te quiero” enamorado

al borde de la ribera.

Adiós,

gocé en tu regazo

como un hombre despacio

de tu cándida belleza.

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