jueves, abril 24, 2008

A una barriga


Inseminé el cuerpo de tu madre

con el ansia de engendrar

al menos poesía gaya

sobre un fondo de ansiedad.

¡Y surgió el milagro!

Más poesía para ensayar

bienvenidas de cálido arrullo

a nuestro hermético ideal.

Para ti el mundo reclama

un alma do guardarás

los secretos de la vida

y sueños al despertar.

¡Ay! Corta es nuestra existencia.

Aliento de vida tan fugaz

que apenas nacemos

ya nos morimos sin más.

Dicen que hay un cielo

hacia el horizonte allá

pero tal vez sean rumores

de una ansiada libertad.

No sé. Sólo Dios lo sabe

si es esta vida quizá

la nave al paraíso

o si un paraíso frugal.

Si es el camino a la nada...

¿Y para que recordar?

Tú eres el paraíso,

acaso edén terrenal,

materia informe de carne

y un alma donde se irán

las penas amargas

cuando tengas que llorar.

¡Tú eres el milagro!

¿Quién dijo que no hay

un cielo allá arriba...?

¿O en el fondo del alma quizás?

¡El cielo es el vientre

en donde tú estás!