martes, febrero 10, 2009

No sé si prefieres de la artera palabra
el acento hueco o tal vez su díscola alma.
Yo podría ofrecerte la palabra rota,
el alma loca
de los que nunca son nada.

Quisiera creer que es un amasijo de sueños
la vida del hombre hacia el juicio postrero.
¿Si al cabo todos caminamos al olvido
en que camino
todos nos encontraremos?

Puedo, si quieres, confesarte mis temores;
mis anhelos y deseos siempre fueron pobres.
Tan sólo alcanzar inmensa paz me interesa,
malvivo mientras
del sueño eterno del hombre.

Tú entiendes mi delirio loco de aventura
y te adivinas del buen poeta su gran musa
pero acontece que en vano escribo versos,
que este mi empeño
arrastro desde la cuna.

Vamos yendo hacia el olvido. ¡Al olvido!
a donde se han ido aquellos sueños de niño.
La palabra y el arte me sugieren vida.
La pena mía:
Palabras que son vacíos.


jueves, enero 29, 2009

Fuentes de catón


Miles de alfileres éneos
entre fuentes de cartón
reflejan brillo amarillo
como los rayos de sol
contra la penumbra opaca
y la ausencia de color.

Ya los pájaros revuelan
queriendo mostrar a Dios
su engalanado plumaje
y su sublime canción.
El aire se vuelve opaco
y los tic-tacs de un reloj
penetran desde las venas
hasta el débil corazón.
Suenan siniestros latidos.
¡Más valdría ser una flor!

Llantos de cristal se escuchan
entre fuentes de cartón.
Se emancipa y cae la lluvia
con su eterno to-to-toc
en el transparente arroyo
buscando un mar en su adiós.
El eco lleva el sonido
de tanto amargo clamor
que la vida no es la vida
sino un a simple ilusión;
que la vida no es la vida,
ni el amor es el amor.
Vivo sufriendo una pena
y no sé ya ni quien soy.

Aclaman años pasados
entre fuentes de cartón
al héroe de pelo lacio
y de dorado color.

Se estiran cuerdas de plata
con soberbia y decisión,
para arrancar unas notas
y traerlas al interior
junto al alma descompuesta
por sufrir una pasión.

El sonido vuelve al aire,
al cielo vuelve el color
más azul y transparente
pero humanamente atroz.

Arrogante guitarreo
de cañas, viento y dolor.
¡Eres tú quien ha tocado
entre fuentes de cartón!