lunes, marzo 05, 2007

La vieja mora

Una vieja agarena

tristemente lloraba,

seniles quejas

de madrugada.

A su núbil efebo

no le llegaban

buces que al viento

melosa daba.

- “Azalaes de mi pueblo

que los ulemas cantan,

¿por qué yo tengo

que recordarlas?

Endechas que las ninfas

dulces ensayan

cuando en la yacija

Amor las adama.

Afásica en mi alcoba

ni morosa sonrisa

puedo improvisar ahora

que anegue el día.

Se ateza mi futuro,

mate ya, cicatero,

acaso el crepúsculo

desee mi cuerpo.”

Vetustos los penares

hasta Adonay llegan

como cachones ayes

en la ribera.

Irroga el tiempo

en su anciana alma:

son cuchillos de acero

a su tanta jactancia.

La circe del ayer

a nadie epata,

decrépita oropel

enamorada.

La vieja mora

quizás asaca

sentimientos de alcoba

a la mañana.

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